Holandés NEDERLANDS     Danés DANSK     Español ESPAÑOL     Italiano ITALIANO     Francés FRANÇAIS     Alemán DEUTSCH     Inglés ENGLISH  
Grimm cuentos - Homepage Los cuentos de los hermanos Grimm
Encuentre un cuento:

Grimmstories-Menu

Compare

 


historia anterior inicio historia siguiente

 
Traducciones: ENGLISH (Inglés) DEUTSCH (Alemán) ITALIANO (Italiano) ESPAÑOL (Español) DANSK (Danés) NEDERLANDS (Holandés)

El señor Korbes

tiempo:  
2'
Los hermanos Grimm - KHM 041

Éranse una vez una gallina y un gallito que decidieron salir juntos de viaje. El gallito construyó un hermoso coche de cuatro ruedas encarnadas y le enganchó cuatro ratoncitos. La gallinita y el gallito montaron en el carruaje y emprendieron la marcha. Al poco rato se encontraron con un gato, que les dijo:
- ¿Adónde vais?
Y respondió el gallito:
«Por esos mundos vamos;
la casa del señor Korbes es la que buscamos».
- Llevadme con vosotros -suplicó el gato.
- Con mucho gusto -respondió el gallito-. Siéntate detrás, no fuera que te cayeses por delante.
«Tened mucho cuidado,
no vayáis a ensuciar mi cochecito colorado.
Ruedecitas, rodad;
ratoncillos, silbad.
Por esos mundos vamos;
la casa del señor Korbes es la que buscamos».
Subió luego una piedra de molino; luego, un huevo; luego, un pato; luego, un alfiler y, finalmente, una aguja de coser; todos se instalaron en el coche y siguieron viaje. Pero al llegar a la casa del señor Korbes, éste no estaba. Los ratoncitos metieron el coche en el granero; el gallito y la gallinita volaron a una percha; el gato se sentó en la chimenea; el pato fue a posarse en la barra del pozo; el huevo se envolvió en la toalla; el alfiler se clavó en el almohadón de la butaca; la aguja saltó a la almohada de la cama, y la piedra de molino situóse sobre la puerta.
En éstas llegó el señor Korbes y se dirigió a la chimenea para encender fuego; pero el gato le llenó la cara de ceniza. Corrió a la cocina para lavarse, y el pato le salpicó de agua todo el rostro. Al querer secarse con la toalla, rodó el huevo y, rompiéndose, se le pegó en los ojos. Deseando descansar, sentóse en la butaca, pero le pinchó el alfiler. Encolerizado, se echó en la cama; pero al apoyar la cabeza en la almohada, clavósele la aguja. Furioso ya, se lanzó a la calle; mas, al llegar a la puerta, cayóle encima la piedra de molino y lo mató.
¡Qué mala persona debía de ser ese señor Korbes!

FINIS



Clasificación (Aarne-Thompson):
AT 0210 - The Traveling Animals and the Wicked Man

Compare dos idiomas:
Compare este cuento en dos idiomas al lado de uno a.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14
Traducciones:
Inglés: Herr Korbes
Español: El señor Korbes
Danés: Hr. Korbes
Alemán: Herr Korbes
Italiano: Messer Babau
Holandés: Meneer Korbes


Translate this page with Google:
Arabic
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Japanese
Korean
Portugese
Russian

Andersen cuentos



 

info@grimmstories.com top