Érase un hombre que tenía una hija a la que llamaban Elsa la lista. Cuando fue mayor, dijo el padre: Será cosa de casarla. - Sí, asintió la madre, ¡con tal que alguien la quiera! Al fin llegó de muy lejos un joven, llamado Juan, que solicitó su mano, poniendo por condición que la chica fuese juiciosa. ¡Oh, dijo el padre, nuestra Elsa no es ninguna tonta! Y la madre dijo ¡Ay, es tan lista que ve el viento correr y oye toser las moscas. - Así, bueno, dijo Juan, ...
Los cuentos más famosos de los hermanos Grimm